Poker y cultura Popular: el poker y la exploración del espacio

En las últimas semanas, se le ha dado mucha atención al hecho de que este año se conmemoraron los 40 años de la World Series of Poker (WSOP). Ahora que la WSOP está en un descanso hasta que se junten nuevamente los Nueve de Noviembre, se ha cambiado el foco para reconocer otro 40mo aniversario, se cumplieron 40 años desde el lanzamiento de la misión espacial Apolo XI y de la primera caminata en la luna por los astronautas Neil Armstrong y Buzz Aldrin Jr. Y de hecho, como es el caso de las demás áreas de la cultura popular norteamericana, el poker ha jugado un rol en el programa espacial de Estados Unidos.


Aunque las películas de ciencia ficción a menudo nos muestran a solitarios astronautas pasando su tiempo jugando cartas, en realidad el hacerlo presenta una proposición difícil debido al ambiente en el que deben competir. Dicho esto, los juegos de cartas son aparentemente una de las varias actividades recreativas, junto con leer un libro, escuchar música y comunicarse con seres queridos en la tierra, que los astronautas que pasan meses en la Estación Espacial Internacional disfrutan.


Mirando los orígenes de la carrera espacial, en la que Estados Unidos se encontró en competencia con la Unión Soviética en un esfuerzo por conquistar el espacio y eventualmente aterrizar en la luna, la pelea a menudo se comparó con un juego de poker a larga escala, lleno de faroles y aumentos mientras las apuestas continuaban creciendo. El éxito de las dos primeras misiones Sputnik en 1957 hizo mucho por dar ignición al posterior esfuerzo norteamericano. Por un tiempo, los ingenieros del Jet Prepulsion Laboratory de Pasadena llamaron a su misión “Projecto Repartir”. Esto fue porque Jack Froehlick, el encargado del proyecto, era jugador de poker. Como le dijo a John Noble Wilford para un artículo del New York Times sobre la historia del programa espacial, “Cuando se gana un gran pot, el jugador se sienta a gastar malas bromas mientras el perdedor llora al grito de ‘Reparte!’”


De la forma en que sucedió, muchos de los planes para subsecuentes misiones lunares se llevaron a cabo muy cerca de Las Vegas, la capital del poker y del juego, en el desolado desierto de Nevada. De hecho, 11 de los 12 hombres que caminaron sobre la luna prepararon sus misiones en el Sitio de Pruebas de Nevada. Localizado a unos 100 km al norte de Las Vegas, Armstrong, Aldrin y otros futuros caminantes lunares participaron en sesiones de entrenamiento en el desierto, un “paisaje lunar virtual” como lo describe el historiador del espacio Peter Merlin en un reciente artículo sobre estas pruebas. Desde mediados de los 60s hasta 1972, la NASA tuvo astronautas en el desierto de Nevada practicando la recolección de muestras y conduciendo el vehículo lunar de entrenamiento.


Otro sitio de investigaciones en el que se probaban cohetes también tiene una conexión con el poker. El Poker Flat Research Range cuyos dueños y operadores pertenecen al University of Alaska’s Geophysical Institute, cuyo nombre puede ser rastreado hasta un cuento de Bret Harte del siglo XIX, “The Outcasts of Poker Flat”. Pero el rol del poker en el programa espacial va más allá de las coincidencias geográficas y de los nombres de los proyectos y sitios de investigación.


Se seguían ciertas supersticiones previas a las misiones, incluyendo el desayuno de huevos revueltos con un filete, el preferido de Alan Shepard, el primer americano en el espacio. Otro ritual repetido antes de cada misión era que el comandante de la misión jugaba cartas con el personal técnico, continuando el juego hasta que perdía una mano. Como explica Alan Murphy en su artículo del 2008 “The losing hand: tradition and superstition in spaceflight” (La mano perdedora: tradición y superstición en el vuelo espacial), el “juego de cartas ha sido descrito como una especie de blackjack o como una clase de poker de cinco cartas”, aunque “aparentemente nadie sabe quien comenzó esta costumbre”. Murphy especula que es posible que haya comenzado con las misiones Gemini, las primeras que tuvieron dos tripulantes (y por lo tanto un comandante).


En los días siguientes al regreso del Apolo XI hace cuarenta años, había preocupación respecto de los más de 20 kg de rocas lunares que los astronautas trajeron de regreso con ellos. Algunos científicos creían que las rocas podían contener microbios que podrían haber dañado a los hombres o afectar en forma negativa al ecosistema de la tierra. Entonces se hicieron extensivos exámenes a las rocas y los astronautas fueron puestos en cuarentena para asegurarse de que no habían sufrido efectos adversos.


Que hicieron los astronautas durante este período de confinamiento? Como Wilmot Hess, que trabajaba con el Manned Spacecraft Center de la NASA en Houston durante las misiones del Apolo le contó a Carol Butler del Proyecto de Historia oral de la NASA, los hombres pasaban sus días “bebiendo whisky y jugando poker para pasar un buen momento”.


El aterrizaje en la luna fue un momento sorprendente de la historia y merecidamente vuelve a ser noticia después de 40 años. Y como una parte significativa de la cultura e historia americanas, no es sorprendente que el poker haya sido parte del aterrizaje en la luna.


Por supuesto, en las semanas que siguen el mundo del poker se centrará en una luna diferente, Darvin Moon (Moon se traduce como luna), el hombre que llega a la mesa final de la WSOP 2009 como líder en fichas, las cuales los otros ocho jugadores de la mesa intentarán colectar como si fueran rocas lunares.



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